La campaña ¡Cuídate, infórmate! busca que haya más conciencia sobre la exposición a los rayos ultravioleta.
Empieza con un pequeño lunar irregular o una pequeña laceración en la piel que nunca sana y está cubierta por una escama que se cae y reaparece sin molestias ni dolor. Estos lunares o lesiones anuncian la posible presencia del melanoma —cáncer maligno de la piel— que aparece en cualquier parte del cuerpo, particularmente en la cara, espalda y piernas.
“La herencia y los rayos del sol son las causas principales del melanoma”, explicó la dermatóloga Esperanza Ávalos, miembro de la Fundación Mexicana para la Dermatología, que recientemente visitó Los Ángeles como parte de la campaña de educación permanente ¡Cuídate, infórmate!, de la fundación sin fines de lucro que representa.
“En los hombres este es el tipo de cáncer más frecuente [en relación con otros tipos de cáncer y en las mujeres está en tercer lugar [en México“, aseguró la galena. “Y por ello estamos aquí, para educar a nuestros paisanos de Los Ángeles sobre las medidas preventivas que deben seguir para que, si retornan a México, lo hagan sin problemas de salud en la piel”.
El mensaje preventivo de la FMD sirve a todo individuo con actividad diaria al aire libre y, en especial a los campesinos y conductores de vehículos, que están todo el día expuestos a los rayos solares.
“La gente no sabe que los daños que los rayos ultravioleta del sol producen en nuestra piel se van acumulando”, explicó Ávalos. “Y entonces, cuando nos damos cuenta de estos, ya tenemos cáncer en la piel”.
Para prevenir los daños del sol, la experta dio varias recomendaciones.
-Usar ropa de algodón que cubra desde el cuello hasta los tobillos.
-Usar sombreros de ala ancha para obtener una sombra que cubra rostro y cuello.
-Usar sombrillas y lentes de sol con protección contra los rayos ultravioleta.
-Aplicar protector solar en cara, cuello, brazos, manos y piernas. El protector solar se consigue en forma de crema, loción y spray. Y, de acuerdo con la galena, para su selección debe tenerse en cuenta el tipo de piel.
-Polarizar las ventanas del vehículo con una película que filtre los rayos ultravioleta.
Ávalos denotó que el uso del bloqueador solar y de sombrero debe ser continúo. “Sobre todo hay que usarlos durante los días nublados”, apuntó. “En estos días tenemos que cuidarnos aún más, porque es cuando más nos quemamos por la falsa apreciación de que nuestra piel no está siendo golpeada por los rayos del sol”.
Como el melanoma puede crearse sobre un lunar preexistente, Ávalos dijo que la gente debe transformarse en detective de lunares, para descubrir tempranamente aquellos que se están convirtiendo en melanoma y los llamados “nevo”, que de partida ya son malignos.
La entrevistada informó que para descubrir estos lunares malignos hay que hacerlo con la llamada “inspección del ABCD”. Es decir, que con la A —de asimetría— se buscan los lunares cuyas mitades no son iguales; con la B —de borde— se observa si sus bordes son irregulares o tienen hasta una escotadura; con la C —de color— se ve si el color café o negro del lunar cambian a un tono azulado o rojizo, o presenta alguna ulceración, y con la D —de diámetro— se observa si mide más de seis milímetros (el tamaño del borrador de un lápiz).
“Algunos lunares malignos se reconocen porque se ven hundidos al centro y la periferia está realzada”, agregó Ávalos.
Entre los lunares malignos están los nevo, o lesiones pigmentadas melanocíticas, que se localizan en cualquier parte del cuerpo.
Los nevo pueden ser planos, elevados, con o sin pelo, de superficie lisa o verrugosa. Estos se desarrollan ya sea por tendencia familiar o por exposición intensa a la radiación ultravioleta de los rayos solares.
Las personas de piel, cabello y ojos claros tienen más predisposición a desarrollar nevos debido a cuando se asolean su piel se quema en vez de broncearse.
fuente/impre.com
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